ANSIEDAD

La ansiedad es una emoción común en nuestras vidas al igual que el miedo, el amor, la vergüenza o la alegría. Cumple una importante función de alerta en nuestro sistema de supervivencia.

En el momento en que surge la necesidad de alimentarse, superar una prueba o afrontar un cambio importante en nuestras vidas, nuestro cuerpo reacciona de manera preventiva preparándose para afrontar cualquier situación que requiera un extra de energía.

Dicho lo anterior podemos considerar a la ansiedad como una emoción útil en nuestro desempeño cotidiano, pero ¿qué ocurre cuando preparamos el cuerpo para un cambio y el cambio no se produce?, ¿cómo reacciona el cuerpo cuando encadenamos dos, tres o más avisos preventivos? o ¿qué pasa si ignoramos la causa que activó nuestro sistema de alarma?

En estos casos la ansiedad se convierte en una emoción aflictiva, desagradable y hasta dolorosa para el que la experimenta. La “ansiedad útil” pasa a ser un obstáculo en nuestro quehacer diario. Es entonces cuando hablamos de trastornos de ansiedad.

Entre los principales tipos de trastornos de la ansiedad encontramos los siguientes:

  • Ansiedad generalizada
    Hablamos de un caso de ansiedad generalizada cuando se cumplen algunas de las situaciones siguientes:

    • Ansiedad y preocupación excesiva sobre actividades de larga duración, como por ejemplo: los estudios, el trabajo, la familia

    • Dificultad por controlar un estado de constante preocupación.

    • Aparición de alguno o varios de los siguientes síntomas

      • inquietud

      • dificultades de concentración

      • irritabilidad

      • indecisión

      • fatiga fácil

      • agresividad

      • tensión muscular

      • inestabilidad emocional.

  • Crisis de angustia (ataques de pánico)
    Se caracteriza por la aparición aislada y brusca de episodios de miedo extremo, acompañada por algunos de los siguientes síntomas:

    • palpitaciones

    • sudoración

    • temblores

    • ahogo

    • sensación de atragantarse

    • malestar torácico

    • nauseas

    • mareos

    • desmayos

    • desrealización (sensación de irrealidad)

    • despersonalización (estar separado de uno mismo)

    • miedo a morir

    • sofocos.
       

  • Trastorno de Ansiedad Social (fobia social, miedo escénico, miedo a hablar en público, timidez extrema)
    La persona con ansiedad social experimenta un temor excesivo ante la perspectiva de participar en un evento social o actuación pública. Este temor es reconocido como irracional por parte del que lo experimenta, pero el malestar que le causa le hace inhibirse o incluso evitar su participación en estas situaciones.

Otros trastornos relacionados o incluidos dentro de los trastornos de ansiedad son:

  • Trastorno obsesivo compulsivo (obsesiones-compulsiones)
    Realización de rituales repetitivos e irracionales.
     

  • Trastorno por estrés postraumático
    Aparición de ansiedad después de experiencias traumáticas.
     

  • Agorafobia
    Ansiedad al encontrarse en situaciones donde escapar puede ser difícil o embarazoso.
     

  • Fobias específicas
    Miedo a volar, desmayos ante la visión de sangre. Ansiedad ante estímulos concretos como precipicios, animales…

Los trastornos de ansiedad afectan negativamente a nuestra relación familiar, laboral y afectiva y son un impedimento a nuestra felicidad plena. Sin la debida atención los trastornos de ansiedad pueden agravarse, transformarse en depresión e incluso afectar negativamente a nuestro sistema cardiovascular.

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