![]() |
Tratamiento DEPRESIÓN |
¿Que es la depresión severa?
La
depresión severa es una seria enfermedad cuyos síntomas incluyen humor
deprimido, disminución en el nivel de energía y en el interés por la vida,
molestias físicas, cambios en los patrones de alimentación y sueño y
pensamiento y movimientos ya sean lentos o agitados. La depresión severa no
es una tristeza pasajera.
Si
no se obtiene tratamiento, los síntomas pueden durar semanas, meses o años; sin
embargo, un tratamiento adecuado puede ayudar a la mayoría de las personas
que sufren de depresión. La depresión severa es una enfermedad seria que
afecta anualmente a 9.9 millones de adultos en Europa, el equivalente de
aproximadamente el 5% de la población. La depresión severa causa más casos de
incapacidad en Estados Unidos que cualquier otra enfermedad. Mientras que los
casos de trastornos depresivos en el hombre son de 3.2 millones, en la mujer
es de 6.7 millones.
A diferencia de los
sentimientos normales y pasajeros de tristeza, pérdida y duelo, la depresión
severa continúa y causa serios problemas de pensamiento, comportamiento,
estado anímico, actividades y salud en la persona. Con frecuencia, la
depresión severa comienza entre los 15 y 30 años de edad, pero también puede
presentarse en niños y ancianos. Todas las personas, independientemente de su
edad, grupo étnico o económico, pueden sufrir de depresión. Más de la mitad
de las personas que sufren un episodio de depresión seguirán teniendo episodios
hasta una o dos veces al año si no reciben tratamiento. Sin tratamiento, una
persona con depresión puede llegar al suicidio.
La depresión severa,
conocida también como depresión clínica o depresión unipolar, es solamente un
tipo de trastorno depresivo. Otros trastornos depresivos incluyen la distimia
(una modalidad crónica pero menos severa que la depresión clínica) y el
trastorno bipolar (maniacodepresión). Las personas que sufren de trastorno
bipolar por lo general sufren de episodios alternados de depresión y manía.
Durante los períodos de
manía, las personas se encuentran en un estado anímico de
"exaltación" anormal o se sienten inusualmente irritables. Estas
personas podrían tener una opinión de ellas mismas (o de sus habilidades)
extremada mente buena aunque poco realista; puede haber también un aumento
marcado de energía, pensamientos furtivos y habla muy rápida.
¿Cuáles son los síntomas
de la depresión severa?
El comienzo del primer
episodio de depresión severa podría no ser obvio si es gradual o leve, pero
la persona por lo general comienza a comportarse y a pensar de una manera muy
diferente a lo usual. Frecuentemente los síntomas incluyen:
Malestares físicos
constantes que no responden al tratamiento (dolor de cabeza, molestias
digestivas y dolor crónico) cuando se presentan varios síntomas de depresión
que duran más de dos semanas y causan problemas para llevar a cabo las
actividades diarias, la persona necesita tratamiento profesional.
¿Qué causa la depresión
severa?
No existe una sola causa
de la depresión severa. Tantos factores psicológicos y biológicos como
ambientales tengan puedan desencadenar esta enfermedad. Según estudios
científicos la depresión severa es un trastorno biológico del cerebro, y los
estudios muestran que las personas deprimidas podrían tener algún problema
con ciertas sustancias químicas del cerebro. Estas son la norepinefrina, la
serótina y la dopamina (neurotransmisores) que permiten que las neuronas se
comuniquen entre sí. Paralelamente, los científicos creen que si hubiese un
bajo nivel de las sustancias mencionadas el resultado sería la depresión
clínica. En estos casos se recomiendan medicamentos antidepresivos, ya que
estimulan la producción de las sustancias cerebrales con un funcionamiento
más eficaz.
Otros estudios
científicos explican la posibilidad de una predisposición genética en las
personas que sufren depresión severa. Sin embargo una persona predispuesta
aparecer depresión severa podría nunca tenerla. Así como una persona que
jamás tuvo una predisposición biológica, termine en este estado. A veces, las
circunstancias de la vida de una persona, por ejemplo, la muerte de un ser
querido, una pérdida o un cambio fuerte, el estrés crónico o el abuso de las
drogas o el alcohol podría desencadenar la depresión, y también se sabe que
hasta algunas enfermedades o medicamentos la pueden causar. No obstante, la
depresión puede presentarse sin que haya ninguno de estos factores en la vida
de la persona y aunque no haya ninguna crisis o enfermedad física.
¿Cuál es su tratamiento?
Las personas que sufren
de depresión severa y sus familiares deben tener mucho cuidado cuando se
comienza el tratamiento porque se recuperan los niveles de energía y la
capacidad de actuar antes de que mejore el estado anímico. Este es el momento
en el que una persona deprimida suele tomar decisiones pero sigue deprimida y el riesgo de suicidio es muy alto.
Psicoterapia. Existen
varios tipos de psicoterapia muy útiles para los casos de depresión, por
ejemplo la terapia cognitiva del comportamiento (CBT) y la terapia
interpersonal (IPT). Los casos leves o moderados de depresión se pueden
tratar con mucho éxito con cualquiera de estas terapias individualmente, sin
embargo en los casos de depresión severa, la persona tiende a responder mejor
a una combinación de psicoterapia y medicamentos.
Terapia cognitiva/del
comportamiento (CBT) ayuda a cambiar los pensamientos y comportamientos
negativos que se observan en estado depresivo. Enseña a las personas a
cambiar las actitudes que contribuyen a su enfermedad.
Terapia interpersonal
(IPT) se concentra en mejorar las relaciones personales que pueden empeorar
la depresión.
¿Cuáles son los efectos
secundarios de los medicamentos para la depresión?
Todos los medicamentos
tienen efectos secundarios y distintos medicamentos tienen efectos
secundarios diferentes. Además, en cada persona los efectos secundarios se
manifiestan en una forma diferente. En alrededor del 50 por ciento de las
personas que toman antidepresivos se presentan algunos efectos secundarios
durante las primera semanas del tratamiento, pero estos generalmente son
pasajeros o leves. Los efectos secundarios que presentan problemas en particular
se pueden controlar cambiando la dosis del medicamento, cambiando a otra
medicina o dando tratamiento a los efectos secundarios con otras medicinas.
Los efectos secundarios
de los antidepresivos tricíclicos (TCAs) incluyen sequedad de la boca, estreñimiento,
problemas de la vejiga, problemas sexuales, vista borrosa, mareos,
somnolencia, erupciones cutáneas y pérdida o aumento de peso.
Los inhibidores de la
monoaminooxidasa (IMAO) podrían tener interacciones peligrosas con ciertos
alimentos (ahumados fermentados o encurtidos) y algunas bebidas o
medicamentos específicos. Estas sustancias aumentan la presión arterial
cuando se combinan con los IMAO. Otros efectos secundarios menos serios
pueden incluir el aumento de peso, estreñimiento, sequedad de la boca,
mareos, dolor de cabeza, somnolencia, insomnio y efectos secundarios sexuales
(problemas de excitación o satisfacción sexual).
Los SSRIs y SNRIs tienden
a producir menos efectos secundarios, pero pueden causar náuseas,
nerviosismo, insomnio, diarrea, erupción cutánea, agitación o efectos
secundarios sexuales (problemas de excitación o satisfacción sexual).
El Bupropion generalmente
causa menos efectos secundarios que los TCAs y los IMAO. Los efectos
secundarios que se pueden presentar con este medicamento incluyen agitación,
insomnio, dolor de cabeza o empeoramiento de las migrañas, temblores,
sequedad de la boca, confusión, frecuencia cardiaca rápida, mareos, náuseas,
estreñimiento, molestias menstruales y erupción cutánea. El Bupropion se retiró
temporalmente del mercado poco después de que se introdujo por primera vez
porque algunos pacientes sufrieron convulsiones al tomarlo. Luego estudios
posteriores demostraron que las convulsiones estaban asociadas principalmente
con dosis altas (dosis superiores a la dosis más alta que se recomienda
actualmente de 450 mg/día). Otros factores que aumentan el riesgo de tener
convulsiones son antecedentes de convulsiones o trauma en el cerebro,
trastornos de la alimentación, consumo excesivo de alcohol o tomar otras
drogas.
|
|